Emite población penitenciaria Un grito de libertad desde el escenario del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris

Con la obra Un grito de libertad, proyecto de intervención cultural dirigido por Arturo Morell, que por 14 años ha buscado cambiar la perspectiva y calidad de vida de quienes viven en centros de reinserción social, población penitenciaria de la CDMX celebró los cien años del  Teatro de la Ciudad Esperanza Iris la tarde de este miércoles 7 de marzo.

Las personas privadas de su libertad, hombres y mujeres, dejaron durante unas horas su cautiverio para dar una muestra de su capacidad actoral. A la función especial asistieron autoridades de la Ciudad de México, como el Secretario de Cultura, Eduardo Vázquez Martín; el Subsecretario del Sistema Penitenciario de la Secretaría de Gobierno, Hazael Ruiz Ortega; diputados de la Asamblea Legislativa; la diputada Cristina Gaytán, Secretaria de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, así como familiares de los internos.

“En 1918, con la Revolución Mexicana, hacer un teatro donde todavía no dejaba de oler a pólvora era, como el nombre de su fundadora, un acto de esperanza. Ahora, al cumplirse cien años de vida del Teatro de la Ciudad nos parece esencial que suceda esta puesta en escena, pues las personas que la protagonizan han encontrado a través del arte y la cultura la forma de gritar por su libertad y expresar sus deseos a la esperanza”, consideró Vázquez Martín antes de la función.

El Secretario de Cultura local sumó la realización de la versión libre del musical El hombre de La Mancha a una política congruente que se ha impulsado en la CDMX y que se ha consolidado con la Ley de Derechos Culturales de los habitantes y visitantes de la capital, mismos que aplican para la población en reclusión. “Quien pierde la libertad no pierde sus derechos culturales”, aseguró.

Vázquez Martín recordó que hace unos meses en el mismo escenario, la Big Band Oriental Palace, orquesta del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, ofreció un concierto con motivo de la Muestra de cine debate: Horizontes de los derechos humanos. Asimismo, en la Galería Abierta de Rejas de Chapultepec se exhibe la muestra Linternas de Santa Marta, producto de un taller de collage que realizan las mujeres del Centro de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla.

Luego de reconocer la iniciativa de la Asamblea Legislativa de la CDMX para llevar la propuesta a un recinto cultural de gran importancia como el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris que este año celebra su centenario, Hazael Ruiz Ortega aseguró que el montaje está hecho por profesionales de la actuación, no por internos. “Tenemos frente a nosotros a actores y actrices que se han preparado con todo el sentimiento y todo el corazón para ofrecernos su arte”, expresó.

Arturo Morell, Presidente de la Fundación Voz de Libertad y Premio Nacional por la Igualdad y No Discriminación 2017, indicó que para la función fuera de los centros de reinserción armó un grupo de cien participantes que forman parte del taller creado en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, en el que participan alrededor de 250 hombres y mujeres de ese lugar y del Centro Femenil de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla.

Morell, director de cine y teatro, ha trabajado el proyecto Un grito de libertad desde hace 14 años en diversos centros de reinserción del país, en entidades como Morelos, Tlaxcala, Querétaro, Guanajuato y la Ciudad de México, pero el Reclusorio Oriente es el más significativo por tener mayor participación y permanencia.

La función especial es fruto de la alianza entre la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Gobierno locales, por medio de la Coordinación Interinstitucional y de la Subsecretaría de Sistema Penitenciario, respectivamente, en colaboración con la Compañía de Teatro Penitenciario, la más numerosa a escala internacional integrada por personas privadas de la libertad.

El espectáculo hace uso de música en vivo, canto, expresión corporal y danza escénica para representar los valores de lucha, justicia y lealtad contenidos en la obra de Miguel de Cervantes Saavedra, máxima figura de la literatura en lengua castellana.

Con gran emotividad, los personajes principales, “Don Quijote”, “Sancho Panza” y “Dulcinea”, así como el grupo en su conjunto, transmiten el mensaje de que es posible soñar y experimentar libertad a pesar de las adversidades.

Un grito de libertad llama a repensar lo que significa ser libre, pero también da testimonio de la capacidad de la cultura como transformadora de vida y del talento existente entre la población penitenciaria de los centros de la capital del país.

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