Concluyó temporada la obra El origen del mundo

CDMX a 10 de Julio de 2018.- Con una sala a plenitud y un público emocionado que ovacionó intensamente con vivas y aplausos concluyó, en la Sala Héctor Mendoza, la temporada de la puesta en escena El origen del mundo del ensayista y novelista Jorge Volpi, bajo la dirección de Mario Espinosa, quien planteó un concierto escénico con recursos de la comedia musical.

El trabajo de la Compañía Nacional de Teatro fue espléndido con un montaje dinámico, sorprendente, activo, divertido y musical que capturó la atención, y en más de una ocasión, generó intensas risas, en un tema serio y trágico que entre mezcla la realidad y la ficción al abordar el origen del mundo contemporáneo hasta como hoy lo conocemos, desde el ámbito económico.

El mundo fue diferente después de la conclusión de los acuerdos de la conferencia de Breton Woods, realizada en 1944 por los países aliados para diseñar un nuevo sistema monetario mundial que posibilitara una paz global y duradera, luego de las grandes guerras globales que había padecido la humanidad.

El resultado: el establecimiento de un sistema monetario basado en el dólar, el surgimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), y los Estados Unidos como la potencia financiera y militar hegemónica.

La obra expone, cuestiona y pone en duda la torrentes lluvia de acusaciones desatadas por el senado McCarthy en contra de Harry Dexter White, funcionario del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, creador del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

El macartismo lo acusó de comunistas y de haber sido parte de un grupo de espías al servido de la entonces Unión Soviética de Stalin.

La realidad y ficción se conjugan en un encuentro imaginario póstumo entre Dexter White, mano derecha del secretario del tesoro durante la presidencia de Roosevelt, el economista británico John Maynard Keynes, y Anne Terry White, esposa del primero.

Ambos fueron los grandes protagonistas de Breton Woods,  rivales de ideas, confrontaron sus posturas y visiones sobre cómo debía regirse las naciones en un nuevo orden económico y financiero.

White representó a la nación más poderosa y logró imponer su tesis sobre la de un mundo menos unilateral, defendida por Keynes, su “amigo-enemigo”.

La charla se presenta como una función de box, por el título del campeonato mundial de los pesos completos, anunciada por una atractiva chica.

El marco, una sala, con tres confortables sillones y una mesa de centro. Al fondo, sillas colocadas estratégicamente asemejan una sala de juicios, de donde, un coro y de las voces de cinco actores parten las incisivas acusaciones contra Dexter.

El coro hace comparsa a los personajes y las escenas son aderezadas con música de los años cuarenta, interpretada con un piano en el escenario.

El afable y en ocasiones efusivo diálogo se repite en tres escenas o rounds. Cada uno añade nuevos elementos, tonos y detalles, incluso la esposa de Dexter Whiter es caracterizado por diversas actrices. Cada Anne Terry White es distinta en el tono del personaje y ante la gravedad de las acusaciones.

Los protagonistas revelar algunos detalles íntimos de cómo se dieron las negociaciones de Breton Woods, poco antes del final de la guerra y se cuestionan ¿Qué propuesta era la mejor para el mundo: la norteamericana o la británica?

También se deja a la imaginación ¿por qué ninguno de los dos llegó a dirigir alguno de los organismos que se crearon para ayudar a la reconstrucción de los países involucrados en la guerra?

Pero el planteamiento central de la historia deja abierta la pregunta: ¿fue acaso un espía soviético el creador del sistema financiero mundial en que aún ahora se basa el capitalismo contemporáneo?

En entrevista Mario Espinosa comentó que el montaje fue “un ejercicio de colaboración abierta para conseguir una obra que se comunique con el público en varios planos: mostrar un mundo y divertirnos mostrando ese mundo, además, que este mundo económico fuera uno divertido con el que nos podamos identificar”.

La elección de una obra cuyo tema central es la economía respondió a que “soy economista” y creo que el público no debe tener miedo a los temas de economía en el teatro.

“Todo lo que sea humanamente interesante es teatralizable y la economía no es la excepción. La economía toca aspectos de la vida humana de forma cotidiana, y poder conocer esos mecanismos que nos afectan diariamente, yo creo, puede ser, un estímulo para la curiosidad del público”.

La obra, dijo pertenece al “mito fáustico”, porque “se trata de uno personaje que en una época determinada, en la plena segunda guerra mundial, trata de controlar y manipular, tanto a los que posee en poder capitalista, que serán los ganadores de la segunda guerra mundial: los Estados Unidos, y los otros aliados, que dan pie a la guerra fría, que son la Unión Soviética, y es castigado por su atrevimiento”.

Espinosa resaltó que el montaje tuvo como idea central “hacer del concierto clásico una forma teatral, donde no se sepa si es teatro hablado, coreografía o música lo que va siempre primero. En realidad aquí todo, las distintas artes, ocupan a ratos la voz central. La forma teatral escogida es la de concierto de música clásica”.

En la obra participan los actores del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro: Andrés Weiss (como Harry Dexter White), Axel García, Érika de la Llave, Carlos Oropeza, Octavia Popesku, Astrid Romo y Amanda Schmelz, con la participación del actor invitado David Hevia (en el papel de John Maynard Keynes).

El equipo creativo está formado por Gloria Carrasco en la escenografía; Ángel Ancona, diseño de iluminación; Adriana Olivera en el vestuario; Marcela Aguilar, en el movimiento escénico y coreografía; música original de Cristóbal MarYán y Sebastián Espinosa, y concepto multimedia de Gloria Carrasco y José María Serralde.

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