Técnicas de cerámica japonesa y coreana en exposiciones de la Escuela de Artesanías del INBA

CDMX a 16 de Junio de 2018.- Raku-yaki japonés, bun-cheong coreano, así como piezas en mayólica, talavera, fayenza, bruñido, pátina, esmaltes, engobes es lo que presentan las exposiciones  Los colores de la tierra  y  2 fuegos de a-reros, inauguradas en la Escuela de Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Es un recorrido por  más 60 piezas  producidas por alumnos y maestros de la carrera Técnico Artesanal en Cerámica impartida por ese recito del INBA.

En opinión del profesor  de la escuela y artista Narciso Vallejo, “las piezas fueron realizadas como resultado de los proyectos emprendidos por los alumnos, a quienes no solo se les ofrecen talleres, sino una formación estructurada para que aprendan técnicas, la sepan aplicar, reconocer, desarrollarlas a través de la investigación y enseñarlas. Para ello se conjunta una serie de materias que profundizan en lo metodológico, en los aspectos fisicoquímicos, lo figurativo, la técnica, lo histórico y artístico”.

“La cerámica —dijo Vallejo—   encierra varios aspectos, ya que existen diversos tipos de acuerdo con la temperatura en que la pieza es cocida y tiene varios usos, los cuales van desde el industrial hasta lo ornamental, todos enseñados en nuestra escuela. Sin embargo, todavía no se tiene bien ubicada porque cotidianamente se le relaciona con lo artesanal.

“Se exhibe el trabajo realizado por los alumnos en segundo, cuarto y sexto semestre, lo cual tiene que ver con las temperaturas: en el primer año se enseñan técnicas que se concretan a mil grados, en el segundo a mil 200 y en tercero a mil 280 grados centígrados”.

Dentro de las técnicas que se exponen están el raku-yaki,  una técnica japonesa utilizada para producir los utensilios de la ceremonia del té. “Enseñamos una técnica adaptada para un contexto occidental, que no deja de ofrecer esa riqueza en el abanico de esmaltes y efectos, característicos de este tipo de cerámica. La pieza se saca del horno a mil grados y se somete a una poscochura: un bote con materia orgánica, la producción de monóxido de carbono produce acabados muy lustrosos. Algo muy similar sucede con el barro negro de Oaxaca.

“El bun-cheong coreano es una técnica de engobes. Se hace un esgrafiado que se rellena de pasta pigmentada, produciendo un efecto precioso que se complementa con el celadón. Esta última es una técnica decorativa de esmaltado hecho en hierro”.

En cuanto a otras técnicas, “cubrimos una extensión considerable: mayólica, talavera, fayenza, bruñidos, pátinas, esmaltes. Una técnica que también vemos con profundidad son los engobes, pastas de relleno pigmentadas que se conoce y es utilizada desde tiempos precolombinos. Los pueblos mesoamericanos utilizaban esta técnica”, acotó Narciso Vallejo.

Los alumnos de tercer año, quienes utilizan altas temperaturas, “presentan piezas como porcelanas, gres o stoneware, y técnicas de esmalte que pasan por la sinterización, un proceso que no solo vitrifica, sino que incluso llega a petrificar. El tipo de piezas que abarcan son de pastillaje, decoración, producción en serie o mordería y la técnica del torno”.

Los colores de la tierra y 2 fuegos de a-reros, permanecerán hasta el 22 de junio. La Escuela de Artesanías se ubica en Xocongo No. 138, colonia Tránsito, delegación Cuauhtémoc. Ambas muestras están abiertas al público en general de lunes a viernes, con horario de las 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas.

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